La filiarosis canina, también conocida como gusano del corazón, es una enfermedad parasitaria causada por la Dirofilaria immitis. Este parásito es endémico en el sur y el este de Europa y se desarrolla sobre todo en zonas húmedas y/o pantanosas como el Delta del Ebro. Aún existen zonas con poco riesgo en España, como el Pirineo y la Cornisa Cantábrica, pero el cambio climático está reduciendo esas áreas “seguras”, así que hay que estar atento incluso si se vive en ellas. La época de más riesgo son los meses más calurosos.

Riesgos de la filiarosis

La Dirofilaria immitis se transmite por la picadura de mosquitos infectados y, una vez en el organismo del perro, se instala en el corazón y en los vasos pulmonares, causando una serie de problemas que pueden llegar a ser bastante graves.

El parásito se desarrolla dentro de los órganos afectados (normalmente el corazón y los pulmones, pero algunas veces también el hígado y los riñones) y se convierte en una especie de gusano que puede llegar a medir hasta 30 cm en su forma adulta.

Dado su gran tamaño, obstaculiza la salida de la sangre del corazón y las vías respiratorias, pudiendo causar la muerte en algunos casos. Por ello te pedimos que si detectais algun sintoma de los siguientes vengáis a Clínicas Veterpet para tratarlo.

Síntomas de la filiarosis:

  • Tos continuada.
  • Dificultad respiratoria.
  • Cansancio.
  • Sangrado de la nariz.

En caso de detectar varios de esos síntomas repetidamente hay que acudir a Veterpet para que realice un análisis de sangre a nuestro amigo peludo y comprobar si su sangre contiene microfilarias (formas inmaduras del parásito). En caso de que las contenga, podrá iniciarse el tratamiento para eliminarlas.

En los casos más leves, en los que el gusano del corazón aún no ha llegado a su forma adulta y los síntomas aún no han aparecido o son leves, suele prescribirse un tratamiento farmacológico, mientras que los casos más avanzados pueden requerir cirugía.

Si tienes alguna duda o quieres contactar con nosotros puedes hacerlo desde aquí. ¡A cuidar a esos peludos!