Todos los que tenemos un gato sabemos lo importante que es elegir una buena arena para gatos para que nuestro minino se sienta cómodo y también para que podamos librarnos de los malos olores, pero existen diferentes tipos de arena y elegir no siempre es fácil. A continuación, os presentamos los principales pros y contras de cada tipo de arena para gatos.

Tipos de arena para gatos

La arena para gatos se divide básicamente en tres tipologías:

  • Sepiolita: es la de uso más extendido por su escaso precio y porque se puede encontrar en cualquier supermercado, por lo que es muy popular sobre todo entre aquéllos que tienen varios gatos y necesitan una opción económica. Aunque se venden versiones perfumadas, es la que menos consigue ocultar el olor, así que es la indicada sólo en caso de tener un único animal o cuando el arenero se puede colocar en un lugar exterior o muy aireado.
  • Arena aglomerante: Es una arena más fina cuya principal característica es que al recibir los orines del gato se pega, por lo que es muy fácil de cambiar. No obstante, es poco recomendable si se tienen varios gatos porque no enmascara los olores y además suelta un polvillo blanco grisáceo que el gato puede ir dejando por toda la casa. Es bastante más cara que la sepiolita.
  • Cristales de sílice: Se trata de la arena más adecuada para casas dónde conviven varios animales o dónde el arenero está en un lugar poco ventilado, porque enmascara casi por completo el olor. Sin embargo, es la más cara, puede costar hasta cuatro veces más que la sepiolita y algo más que la aglomerante, por lo que es posible que sea un gasto inasumible si hay que usarla en varios areneros.