Todos hemos oído hablar de las protectoras de animales. Algunos incluso colaboramos con ellas o hemos adoptado un perro o un gato en alguna ocasión. No obstante, ¿somos realmente conscientes de la gran labor que realiza y de cómo funciona una protectora de animales? ¿Sabíais qué requisitos se requiere para abrir una? En las próximas líneas os lo contamos todo.

¿Qué es y qué hace una protectora de animales?

Una protectora de animales es una asociación sin ánimo de lucro dedicada a la protección de los animales abandonados y perdidos, para lo cual deben disponer de un espacio suficiente para acogerlos y de voluntarios para atenderlos. En general no suelen recoger a animales con dueño, aunque algunas veces hay excepciones, y su objetivo es encontrar un hogar a esas mascotas desamparadas (excepto cuando se trata de refugios permanentes para animales viejos o de entidades animalistas que recogen animales de granja o salvajes).

Para llevar a cabo su trabajo, las protectoras suelen tener dos tipos de socios: los que aportan capital y los que aportan trabajo u otro tipo de ayuda, y, aparte de sus instalaciones, suele contar con apoyos externos, desde casas de acogida para que los animales estén bien cuidados hasta encontrar un hogar definitivo, a servicios de paseo, casas nodriza para cachorros de corta edad, servicios veterinarios, voluntarios para el control de colonias de gatos (plan de esterilización felina o PEF)…

En todo momento, el principio rector de las protectoras de animales y quienes colaboran con ellas es el respeto al bienestar del animal y a su dignidad, de manera que se controla mucho a quién se permite adoptar y en qué condiciones, hasta el punto de que se hacen seguimientos a las familias adoptantes para garantizar que el animal se adapta correctamente, hasta ahí llega su dedicación.

No obstante, uno de los grandes escollos con el que se encuentran las protectoras es la falta de financiación, ya que la mayoría no disponen de otros ingresos que las aportaciones de los socios, y eso las hace muchas veces eternamente deficitarias. ¿Quieres ayudar a que no sea así?, ¡necesitamos toda la ayuda que puedas darnos!