Es innegable que tener un perro en el entorno familiar aporta a los niños una serie de beneficios, más allá de encontrar un compañero de juegos.

Estudios recientes demuestran que un gran porcentaje de niños prefieren jugar con sus perros antes que con aparatos electrónicos, como consolas. 

Además, los beneficios son mutuos pues la mascota encuentra cariño, compañía y un compañero de juegos. 

Veamos ejemplos claros de los beneficios que un niño encuentra con un perro:

  • Excelente compañero de crecimiento infantil. Valores como compañerismo y respeto que un niño potencia con su perro, luego se reflejan en la relación del niño con otros niños. Se mejora así las relaciones sociales personales con otras personas.
  • Excelente protector. Un niño encontrará en su perro un amigo fiel y que es capaz de anteponer su propia vida ante un peligro para su amo. Los casos en los que un perro ha llegado a salvar la vida de un niño son numerosos.
  • Aumenta la responsabilidad del niño. Un niño que tiene como tarea diaria estar “al tanto” del agua y comida de su mascota, pasear a su perro, bañarlo cada x tiempo u otras actividades de cuidado, le dan un sentido de responsabilidad que le acompañará siempre.
  • “El mejor amigo del hombre”. Así es, antes situaciones de dificultad el perro dará al niño un soporte emocional que le ayudará a superar estas situaciones. Encontrará siempre un amigo incondicional que le dará cariño y consuelo.
  • Mejora la salud del menor. Es indiscutible que la mascota “obliga” al niño a ejercicio físico, luchando contra el sedentarismo. Tener un perro en casa con un niño con problemas de psicomotricidad, es una de las mejores terapias.

Desde VETERPET aconsejamos siempre la adopción antes que la compra. Cuanto más involucrado esté el niño en la elección del perro, más será su compromiso hacia su mascota en el futuro.