El perro es un animal por naturaleza curioso y en muchas ocasiones o no ve venir el peligro o sus instintos animales priman sobre su bienestar.

El mejor amigo del hombre es siempre compañero obligado cuando cocinamos o estamos comiendo. Su instinto le lleva siempre a “pedirnos” nuestra comida y debemos estar preparados para saber qué alimentos no son aptos para perros.

Desde VETERPET aconsejamos siempre acudir a alimentación controlada de nuestros canes, pero en ocasiones un descuido puede causar serios problemas a un perro por un problema alimentario.

¿QUÉ NO DEBE NUNCA COMER UN PERRO?

  • Comida para gatos. La convivencia con un felino y un perro provoca que tengamos comida de ambos en nuestro hogar. La ingesta continuada de comida de un gato por nuestro perro, le puede provocar serios problemas en riñón e hígado.
  • Productos lácteos en general. Cualquier producto lácteo debe desaparecer de la dieta de un perro y es causa de muchas visitas a nuestras clínicas.  Su ingesta provoca irritaciones de piel y problemas serios en el páncreas e hígado.
  • Semillas o huesos de frutos. Las pequeñas cantidades de cianuro en semillas y huesos de frutos son asimilables por el organismo humano, pero nuestros perros no tienen capacidad para procesarlo con rapidez.
  • Frutas cítricas. Hablar de frutas como la naranja o limón, es hablar de diarreas y vómitos a nuestros perros casi con total seguridad. 
  • Alcohol. Los efectos que el alcohol produce sobre un perro son muy parecidos a los que produce en un humano. La diferencia radica en que un can necesita muy poca cantidad para provocar daños irreparables.

Desde VETERPET aconsejamos siempre una consulta profesional en caso de ingesta de algunos de estos alimentos. Recuerda además que la medicación humana no suele ser apta para nuestros perros y una simple aspirina provocará problemas serios tanto digestivos como hepáticos.