En los meses de primavera y verano debemos extremar las precauciones con nuestros canes para evitar que las espigas le dañen. El buen tiempo invita a que nuestro perro pase más tiempo en focos de espigas, como pueden ser parques y jardines.

Desde VETERPET aconsejamos una inspección rigurosa cada vez que saquemos el perro a pasear. Las espigas pueden producir graves daños en el animal y siempre es mejor prevenir que curar.

Si detectas que una espiga se ha “clavado” en tu perro, estamos antes un caso de urgencia. No esperes al día siguiente, en VETERPET disponemos de hospital 24 horas/365 días al año. Como consejo, no intentes solucionar el problema por ti mismo pues agravarás el problema.

¿COMO SABER QUE MI PERRO TIENE UNA ESPIGA?

  • TOSE Y SE RASCA EL HOCICO. Sin saber la causa, nuestro can toserá y se rascará el hocico sin parar. No lo dudes, es síntoma que una espiga está en sus fosas nasales y debes acudir al veterinario de urgencia.
  • LAGRIMEO CONSTANTE E INFLAMACIÓN OCULAR. Estamos ante uno de los casos más graves y donde más se debe correr en busca de un veterinario. Una espiga no tratada a tiempo puede hacer perder el ojo de nuestro can.
  • SACUDIDA BRUSCA Y CONSTANTE DE LA CABEZA. En estos casos es posible que una espiga esté alojado en una de las orejas de tu peludo.
  • LAMIDO DE UNA ZONA CONCRETA DE FORMA NO HABITUAL. Nuestro can intenta aliviar la molestia que una espiga le produce en su piel. Por desgracia, esta acción provoca que la espiga penetre más en la piel.
  • COJERA REPENTINA TRAS UN PASEO. Por desgracia nos encontramos con alta probabilidad antes espigas en las almohadillas de las patas de nuestro can.

Recuerda que no es una patología grave si se trata con urgencia, pero sí muy molesta y nuestro can se estresará cada vez más. Hay que darle solución urgente.